domingo, 10 de marzo de 2013

Escombros Invisibles


Un poco de silencio para este corazón aturdido. Un poco de sentido común a mis palabras, esas que inconscientes gritan por tu amor.
De algo desconocido padezco, de un  amor infinito e inalcanzable, ese que me invento todos los días a mi lado pero que tu no sientes.
Tu mirada busco, a tu vacío concurro. Tu cariño anhelo, tu desamor encuentro. Entre tantos ojos tuve que mirar los tuyos para saber que ahí me quería perder, que triste es saber que un muro se antepone entre tu corazón y mi amor.
Buscándome desaparezco entre la multitud, ¿En que espacio deje lo que solía ser?, ¿En que cuaderno viejo deje mis líneas escritas para reencontrarme conmigo misma? 
Y siempre vuelvo al mismo lugar, pasan los días y siempre esta ahí la misma sensación de extrañarte, de sentir que nada es lo mismo en tu ausencia, que algo le falta a mi vida si vos no estas en ella, que parece la nada misma el todo en si.
Sigo adelante pisando los escombros,  hago de cuenta de que no están allí, y cuando los veo, cuando realmente siento que los toco con mis manos y palpo el dolor que aquellos tiempos dejaron en mi, estallo en soledad y nadie se entera porque para los demás esos escombros son invisibles.
Y hablo con paredes que tienen aspecto de personas, siguen su vida como yo con la mía, cada uno pisando sus escombros, la diferencia es que para mi los mismos no son invisibles, no son los míos pero igual los veo.
Pero siempre logro rescatar mis ideas, siempre terminan salvándome, ahora en estas líneas dejo una parte de mi, esto que aparentemente soy por ahora: una mujer que busca un amor que la haga perderse hasta encontrarse.

BRENDA SEIGUER

domingo, 27 de enero de 2013

Transitar


Es el sonido de tu voz el que me inspira, es tu forma de ver la vida lo que ha rescatado a mi corazón del abismo. En tus ojos pude descubrir que la tristeza nada en el fondo de tu pupila y que con sonrisas el mundo puede creer que no existe y que solo quienes sentimos ese mismo dolor podemos entender que allí se encuentra.
La risa constante, el murmullo conciliador, el espejo que refleja una ilusión, eso que siempre quisiste ser y no te animaste y siempre pensas que no lo vas a poder lograr pero alentas el otro a que lo haga, ese modo simple y complejo de transitar.
De una desilusión nació este sentimiento, de querer salir en busca de una nueva respuesta a la misma pregunta que siempre me esquivaba, desesperadamente corriendo detrás de algo que solo yo se sentir, que solo yo veo y busco atravesando mis miedos, y el mas temido, el miedo de mi.
Sueño despierta, vivo en un sueño, agarras mi mano, transitas este camino que construyo en el aire para los dos a mi lado, sin reproches, sin reclamos, sin pretensiones, simplemente caminas a mi lado; pero solo es eso un sueño, porque hay cosas que nunca van a poder ser, porque nada es lo que era.
Aquí estoy dejando atrás una parte de mi, escapando de esa  parte de mi vida, esa parte que tanto marco mi existencia pero que no puedo seguir llevando en la mochila, mi equipaje lo llevo a medio cargar para que paso a paso lo complete. Y ahí te encuentro a vos ayudándome a trasportarlo sin saberlo, sin imaginarlo, y a pesar de todo.

BRENDA SEIGUER

lunes, 7 de enero de 2013

Sentimiento Huracanado


Y hoy te vi. Supe que encendiste en mi una renovada fantasía, una esperanza allí donde creía que nada tenia sentido, es ese lugar en el que pensé que me hundía. 
Llegaste de repente, mataste la quietud de mi alma y aceleraste la locura que comenzaba a surgir. Y aquí de nuevo el miedo de seguir sufriendo por un amor imposible, de esos que solo yo se sentir. 
Invades con tu sonrisa el silencio que viene después del tormentoso y huracanado viento del pasado reciente, se que no debo, se que no puedo pero es inevitable pensar que en tus brazos podría encontrar eso que tanto ando buscando. 
A través de tu mirada recorrer tu sentir, verte sin mirar mas allá de tus pupilas, reconocer tu pensar sin pronunciar una sola palabra, saber eso que sientes cuando me escuchas hablar, querer escuchar tu voz para calmar mi grito interno, sentir tu piel acariciar mi corazón.
Quisiera significar mas en tu vida y que no me doliera tanto tu dolor. Quisiera borrar la tristeza que tus ojos delatan. Me podría pasar horas y días curando las heridas de tu alma porque se que solo así curaría las mías.
Solo me queda el consuelo de saber que  puedo sentir lo que siento, y a pesar de todo esta sensación es la que me mantiene activa, es la que le da vida a mis sueños , es la que no deja que se apague el fuego que alimenta mi inspiración.

BRENDA SEIGUER

jueves, 3 de enero de 2013

Mi próxima sorpresa


Lucha mi mente por entender mis sentimientos enrarecidos por la ocasión.  Pelea mi corazón con mi alma por definir quien gana mi amor. 
Ya nada es lo que era, muta a cada instante y si ahora estoy distante mas luego puedo amarrarme a lo que  siento para jamás soltarlo.
Mi desconcierto sobre el momento en el que todo se disipo, el instante previo a la obnibulación, ¿Que lo provocó?, ¿Como lo provocó? Ojala supiera a que se debe semejante confusión.
Reiteradas miradas hacia ese vació que llama y grita y ensordece mis oídos, desolada ilusión que perdió el rumbo y hoy no sabe que fue de aquel sueño que parecía cercano, que siempre prometía ser cumplido y que se evaporo, que se hizo polvo.
Caminando por la cuerda floja, sostenida de un equilibrio que desconocía y que no se por cuanto tiempo me mantendrá de pie. Inútil sentimiento aniquilado por la realidad. 
Esa pared que recorro caminando cada noche es la misma que camine hace mucho tiempo, es una tormenta que se avecina en mi, es temor de mi.
Cambia la vida, cambian los lugares, cambia la gente. Yo sigo siendo la misma pero con nuevas expectativas, es un sentir diferente, es esperar cosas distintas porque la vida me sorprende a diario y en verdad solo anhelo tranquilad, esa paz interior de la que muchos hablan y que poco habita en mi.
Vientos de cambio, viaje de sueño en sueño tratando de encontrar mi lugar, esperando que sea al lado de alguien y que la felicidad de encontrar a ese alguien sea mi próxima sorpresa.


BRENDA SEIGUER